Suecia excava un túnel ferroviario y encuentra bajo tierra los restos de seis naufragios que no deberían estar ahí
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Las obras del túnel ferroviario de Varberg, en Suecia, han sacado a la luz un hallazgo inesperado bajo el antiguo frente portuario de la ciudad. En concreto, se trata de varios restos de barcos enterrados en el barro, algunos vinculados a la Edad Media y otros a etapas posteriores de la navegación escandinava.
El descubrimiento se produjo durante los trabajos arqueológicos previos al avance de la infraestructura, una fase obligatoria en zonas históricas para evitar la destrucción de materiales patrimoniales. En este caso, el proyecto ferroviario no solo obligó a revisar el subsuelo, sino que permitió documentar seis restos de naufragios donde hoy se excava una obra moderna.
Los trabajos fueron desarrollados por especialistas de Arkeologerna, el Museo de Bohuslän, Visual Archaeology y Cultural Environment Halland. La intervención comenzó en 2019 y se ha prolongado hasta hoy, en paralelo al proyecto que soterrará un tramo de unos 3 kilómetros de vía bajo Varberg.
Un puerto enterradoLa presencia de barcos bajo tierra puede parecer desconcertante, pero los investigadores barajan una hipótesis basada en el contexto histórico que podría ayudar a entender el hallazgo. La zona excavada formó parte en el pasado de un espacio portuario con estructuras defensivas, de modo que el barro conservó fragmentos de embarcaciones que habían quedado abandonadas, hundidas o sepultadas con el paso del tiempo.
Según la información difundida por Arkeologerna, cuatro de los pecios pertenecen a la Edad Media, otro se fecha en el siglo XVII y el sexto continúa sin una datación cerrada. La primera parte del informe técnico se centra en tres de ellos, ya que no todos pudieron estudiarse con el mismo nivel de detalle por las limitaciones de la obra ferroviaria.
El caso más relevante es el del segundo pecio, considerado el mejor conservado. Los arqueólogos recuperaron dos secciones del costado de estribor, varias piezas de madera dispersas y un berghult, es decir, una franja exterior del casco diseñada para proteger la embarcación al aproximarse a un muelle.
La pista del fuegoEste barco fue construido con roble procedente de Halland y del oeste de Suecia y se ha fechado a finales de la década de 1530. Su casco responde a la técnica de construcción clinker, en la que las tablas se solapan unas sobre otras. Sin embargo, el detalle más llamativo son las marcas de combustión localizadas en el berghult, que apuntan a que la nave ardió antes de hundirse. Si fue un accidente o algo provocado, no ha podido determinarse aún.
El quinto pecio comparte rasgos con el segundo, aunque corresponde al siglo XVII y probablemente navegó por las aguas próximas a Varberg, Ny Varberg y el mar Báltico. El sexto, por su parte, destaca por una construcción de tipo carabela, con tablas colocadas borde contra borde. El hallazgo refuerza la idea de que las grandes obras en la costa occidental sueca pueden seguir revelando naufragios históricos ocultos bajo capas de sedimento.
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